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Los vikingos y la navegación (I)

Este es el primero de una serie de artículos sobre los vikingos y su arte al navegar. En el primero analizaremos cual era su grado de pericia y técnica. En el segundo veremos el tipo de navegación que realizaban, esencialmente costera. En el tercero hablaremos de los barcos en los que navegaron. Si, últimamente solo escribo sobre el mismo tema, los vikingos, pero como ya comente en un par de entradas parece que están de moda y uno no es inmune al torrente de información que recibe sobre el tema.

¿Cual era, en realidad, el grado de pericia de los vikingos como marineros y navegantes? Al menos su reputación es impresionante, desde escandinavia llegaron a Gibraltar y lo atravesaron adentrándose en el #Mediterráneo hasta Tierra Santa, descubrieron Islandia, Groenlandia y la península de Labrador a través del Atlántico Norte. Reproducciones de sus barcos han cruzado el Atlántico sin mayores problemas. Al parecer dominaron algunas formas básicas de orientación. Por ejemplo, se cree que podían alcanzar una determinada #latitud, pero no una #longitud (eso solo fue posible en 1761 gracias a John Harrison), usando instrumentos denavegación rudimentarios combinado con observaciones sobre el Azimut del sol a mediodía y la ubicación de la Estrella Polar por la noche. A ello debe añadirse el cúmulo de observaciones y sabiduría intercambiada entre marineros. Gozaron de notoriedad por su agudo sentido para detectar signos de tierra a partir de evidencia tales como el vuelo de los pájaros marinos y la formación de las nubes. No disponían  de cartas de navegación ni mapas, pero si de listas de avistamientos transmitidas oralmente y medidas en días de navegación con buen tiempo desde un hito en el horizonte a otro. En definitiva, quizás no sabían exactamente las coordenadas en que se encontraban, pero tenían una idea bastante aproximada del lugar en que estaban.

Menos conocidos son los casos de errores y naufragios que las sagas registran en casos de niebla o tormentas. Estos son algunos:

  • Uno de los primeros desembarcos noruegos en #Islandia se produjo por error, cerca de 860, cuando Naddod el Vikingo estaba intentando dirigirse a las Islas Feroes.
  • Gunnbjörn Ulfsson descubrió #Groenlandia por casualidad cuando se dirigía a Islandia hacia el 920.
  • Bjarni Herjolfsson encontró #Terranova por azar hacia 986, cuando pretendía llegar a Groenlandia.
  • Thorstein Eiriksson partió rumbo a #Vinlandia pero no pudo avistar tierra durante todo el verano. Volvió a un punto equivocado de Groenlandia, enfermó y murió.
  • Harold Godwinson se desvio de su ruta y llegó a #Normandia en 1064, donde se vio forzado a hacer temerarias promesas a Guillermo el Conquistador, Más tarde en Hastings, lo lamentaría.
  • Gudleif perdió el rumbo durante una tormenta, y tras llegar a una tierra extraña (era #Irlandia), desembarcó y – no podía ser de otra manera – fue tomado prisionero.

La ironía es tremenda, ya que la fama de navegantes y de descubridores de nuevas tierras de los vikingos se asienta sobre una serie de errores de navegación, o fueron el fruto de accidentes o de la fortuna. Esto no desmerece para nada la fama y pericia de los vikingos ya que este grado de errores, fortuna o accidentes son una constante en la historia de la navegación (Colón sin ir más lejos). Los vikingos tuvieron el merito y la valentía de partir a destinos lejanos cruzando grandes porciones de mar abierto en una época en que la navegación de cabotaje era la norma.

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